Buenas noticias para el Cauca: Acelere del proceso de paz


Descartando el guayabo del excesivo consumo de bebidas, alimentos, más los gastos y deudas de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, la descolgada del precio internacional del petróleo y la ascensión del señor dólar, y fuera del inicio de la temporada escolar con sus apremios consiguientes para los bolsillos de los sufridos padres de familia y del asomo de la cara del otro ‘Niño’, que es un fenómeno preocupante por la sequía que anuncia con su costalado de problemas en el abastecimiento de agua y productos agrícolas, más la carestía por la escasez y la especulación; empezando el 2015, despuntamos con buenas noticias para el país y en especial para el Cauca, al anunciar el presidente Santos, la necesidad de acelerar el proceso de paz con las Farc, en La Habana y de paso invitando al Eln, a sumárseles, “para terminar de una vez por todas, este conflicto armado” y dirigentes de esta guerrilla radical, encabezados por ‘Gabino’, responder que están dispuestos a negociar la dejación de armas, lo que constituye una novedad, pues históricamente, en anteriores procesos, sólo se habían manifestado dispuestos al diálogo.
Después de ser debilitados la mayoría de sus bloques y frentes armados en otras regiones del país, como consecuencia del Plan Colombia, iniciado en el gobierno de Pastrana, fortalecido durante los dos periodos de Uribe y continuado en medio del inicio de las negociaciones y la guerra por Santos, el departamento del Cauca, sin duda se convirtió para las Farc, en su sostén de apoyo del pulso de fuerza con el Estado y en punto estratégico para demostrarle al gobierno su capacidad dañina, al atacar a la fuerza pública y colateralmente a los civiles, destruyendo infraestructura vial, eléctrica y maquinaria y al afectar la inversión, desarrollo de proyectos productivos en el campo y centros urbanos y del turismo en la mayoría de subregiones del departamento, donde también actúan las bandas criminales en actividades ligadas a la minería ilegal, narcotráfico y extorsión.
En caso que los dirigentes del Eln, que también opera en el Cauca, anuncien su apertura a negociaciones en el exterior, con delegados del gobierno, las noticias serían las mejores para Colombia y nuestra aporreada comarca.
Según el exguerrillero del Eln y columnista de Semana, León Valencia, el desescalamiento del conflicto, puede acelerarse después de que las Farc han cumplido el cese unilateral de acciones militares desde el 20 de diciembre y al anunciar el grupo político Marcha Patriótica, surgido en territorios históricamente dominados por las Farc, su interés por presentar candidatos en las elecciones de octubre, para elegir nuevos gobernadores, alcaldes, diputados y concejales. A este hecho se sumarían las recientes reuniones sostenidas por el presidente Santos y el ministro Pinzón, de Defensa, con los altos mandos militares y oficiales en retiro, influenciados por los llamados guerreristas del expresidente Uribe, para tranquilizarlos en el sentido de que aún no han ordenado el cese de acciones militares contra la guerrilla, como inicialmente lo interpretaron los medios de comunicación, ni permitirán su recuperación y fortalecimiento en regiones donde han sido golpeadas por la fuerza pública. Tampoco afectarán los intereses del cuerpo militar y que en caso de aplicar la Justicia Transicional, los beneficios concedidos a los guerrilleros con penas reducidas por los delitos cometidos, estos se extenderán a los militares presos y juzgados por excesos cometidos en el cumplimiento de su función constitucional.
Sumado al cese al fuego unilateral en vigencia desde el 20 de diciembre, el cese del secuestro, la extorsión y el reclutamiento de menores, como los indígenas que fueron detenidos por las autoridades paeces, después de asesinar a un veterano dirigente nasa en el norte del Cauca, serían pasos más convincentes, para que las comunidades sientan en su territorio los avances que en La Habana logran los negociadores de las Farc y el Gobierno.
La reunión celebrada en Popayán, a finales del 2014, entre el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri Valencia, representantes de los gremios y diferentes organizaciones vinculadas con el sector agropecuario, para buscar la reactivación de la producción ganadera y agrícola y su procesamiento en los diversos pisos térmicos del departamento, no sólo para abastecer el consumo interno, sino con miras a la exportación, aprovechando los numerosos tratados de libre comercio, TLC, como el recientemente firmado con Corea y la construcción de una nueva Plaza de Ferias al norte de Popayán, no tendrían mejor clima para sacarlas adelante, que el de la paz con las Farc y el Eln, y la concertación entre indígenas, comunidades afros y campesinas, en sus diferencias por la propiedad de la tierra y que cesen misteriosos asesinatos, como el recién cometido en el área rural de Caloto, contra el jefe de la Oficina Jurídica del Municipio, Emiro Medina Velasco.





