Blanca Ligia; referente payanés


Blanca Ligia; referente payanés
Por: Leidy Capote López
Popayán está compuesta por personas que, sin duda, con los años se han convertido en parte importante de la cultura y la esencia de ciudad, un referente imposible de ignorar del que todos los patojos tenemos conocimiento. Una de estas personas es Blanca Ligia Espinoza, una mujer de aproximadamente 56 años de edad, nacida en Popayán, proveniente de una familia humilde compuesta por papá, mamá y cinco hijos, uno de ellos falleció a temprana edad debido a que sufría de epilepsia.
Doña Pastora Espinoza Montero, madre de Blanca Ligia y una de las fundadoras del barrio Los Sauces en Popayán, abrió las puertas de su casa a este medio de comunicación, dando a conocer un poco de su hogar.

“Blanca nació enferma, la tuve dos años en el hospital, ella no podía caminar andaba en rastra, todos los días me tocaba ir a darle el tete porque estaba pequeña y en el hospital me la entregaron andando pero con unas muletas, ahí aprendió a caminar”, recuerda doña Pastora.
Pese a su condición de discapacidad, Blanca Ligia es una mujer que se ha caracterizado por decir las cosas de frente, con un tono de voz con 200 de volúmen, a quienes traicionan su confianza o a quienes la atacan, es reconocida en Popayán por sus protestas políticas y sagradamente todos los días se da cita en el parque Caldas para trabajar y ayudarle a su “mamita”, como ella le dice, con algunos gastos de la casa. Es una mujer valiente que lucha a diario por superar las adversidades.

“Cuando yo me levanto en el día, tomo cafecito, me levanto y me vengo a ver cómo es que ha pasado el parque Caldas. El parque Caldas está muy dañadito para que lo hagan arreglar”, menciona Blanca.
Todos los días regresa a su casa a las 7 u 8 de la noche, nunca anda a pie, pues en las mañanas su hermano la acompaña a tomar un taxi y al retornar a su residencia también lo hace en carro. Aunque su madre le aconseja que descanse el día domingo, o que el día sábado no salga, ella no lo hace, pues dice que se aburre, ya que su diario vivir está en las calles del centro histórico de la ciudad blanca.
Aunque a veces según su mamá, se levanta de malas, lo cierto es que su sonrisa es una característica más que forma parte del parque Caldas, sus madrazos son inevitables cuando con tristeza observa que dañan la fachada de su amado parque y es una ciudadana más que envía un importante mensaje al gobierno nacional.

“Presidente Petro, si hace algo por el país, sino que se vaya de aquí porque estamos jodidos todo el mundo; el agua, la energía, la sube muy caro. La comida, el arroz, una arroba de arroz vale como noventa y… 45.000 mil pesos”, indica Blanca Ligia.
Así es Blanca Ligia, una mujer querida por muchos, menos apreciada por otros pocos, sin embargo en su esencia sigue siendo la mujer resiliente que pese a las dificultades sigue brindando sonrisas y coscorrones a quienes los merecen.
“No queremos guerra sino la paz. Arriba los payaneses, todos los de Los Sauces, mi mami y una hermana que está en el hospital San José, un abrazo y un beso Estelita linda que está recién operadita. Y mi alcalde Juan Carlos Muñoz, un abrazo mijo, yo te adoro mucho a voz”.



