BENY Y NERUDA AL AMANECER

…La lámpara sobre el papel vacío, que la blancura defiende…
Mallarmé

No sé que escribir en esta madrugada. Recuerdo que a alguna vez alguien dijo: “No pase un día sin escribir una línea”.
Oigo a Beny y a Neruda en viejas cintas de casetes, y no sé que poner en el papel en blanco para ir tachando pues siempre será más importante, lo que se quita que lo puesto como ocurre con la vida.
“Hoy dedico mi canto a las madres
que sufren la ausencia del hijo idolatrado,
que nunca jamás volverá…”
Dice el “Bárbaro del ritmo…” Cantando una de sus tonadas donde la vida en ellas se hace verdad en su voz ahora escuchada por pocos. A las cosas de calidad hoy la mercancía las oculta volviéndolas “Reggaetón”.
Todo está inmerso en la embriaguez de la profecía de Baudelaire en su poema en prosa “Embriágate”. Alegato a lo Heidegger, planteando la necesidad de asumir la muerte como se asume la vida. El cantante está inmerso en la nostalgia de un tiempo ido, que cobra justificación en el momento del goce fugaz. Lo demás es ilusorio, idea siempre inquietante.
“Mi corazón lloró porque la ha visto partir…
ha sido traicionero porque no deja de pensar en ti,
y en silencio te perdono…”
Dile corazón lo que tú sufriste cuando te dejó…
Quieres regresar pero es imposible.
De fugas, partidas, huidas, están hechos los temas de sus canciones. También su amor por Cuba, que jamás ha abandonado como otros lo hicieron. Se escuchan sus canciones como los himnos de una época.
“Puedo escribir los versos
más tristes esta noche…”
Escucho al Beny y a Neruda con sus inolvidables gangosas voces…
“Te traigo con el canto que golpea un amor
que no puede estar contento
y la fecundación de las campanas
la justicia que esperan nuestros pueblos
y no es mucho pedir
tenemos tanto
y sin embargo tan poco tenemos,
que no es posible que esto continúe.
Este es mi canto, lo que pido es esto.
No pido nada
sino todo lo pido para nuestros pueblos.
que se ofenda el triste presumido
enloquecido por un nombramiento.
Yo sigo y me acompañan dos razone
mi corazón y mi padecimiento”.



