Asesinaron a Milton Penagos

Imagen: https://www.facebook.com/dcarabalicarabali
El hombre que le habló claro a Quilichao sobre Emquilichao
Jefe de planeación, exsecretario municipal y líder sindical,
fue baleado en su vivienda del barrio Belén horas después de conceder una entrevista
sobre la crisis de la empresa de servicios públicos
Por: Unidad Investigativa Proclama del Pacífico / Este miércoles 22 de abril de 2026, al filo del mediodía, Milton Penagos Enríquez fue asesinado en su vivienda del barrio Belén de Santander de Quilichao. Tenía un contrato vigente con Emquilichao como profesional del área comercial, ejercía como jefe de planeación de la empresa de servicios públicos del municipio, había sido secretario de la Alcaldía Municipal y era vicepresidente de Sintraemquilichao. El día anterior había concedido una entrevista al periodista Diego Luis Carabalí, director y presentador del programa Llegó la Hora, donde habló con detalle sobre la crisis financiera y administrativa que atraviesa Emquilichao y sobre las denuncias por irregularidades en contratación que él mismo había impulsado desde el sindicato.
Esa fue su última aparición pública.
Milton Penagos llegó a Emquilichao en 1994. Desde entonces construyó una trayectoria que sus compañeros describen con una sola palabra: coherencia. Andrés Sadovnik, exgerente de la empresa, lo recordó así pocas horas después del crimen: «No caminaba la vida: la enfrentaba. Con la mirada firme cuando le hablaba a su comunidad de Belén, y con esa voz clara —sin titubeos— defendiendo lo que es de todos».
Ricardo Alfredo Cifuentes Guzmán, quien también se desempeñó como gerente de Emquilichao, y exalcalde de la ciudad, destacó que Milton «se caracterizó por su servicio a la comunidad y por la defensa de la empresa a la que dedicó su vida laboral». Omar Orlando Tobar Tróchez, vecino, excolega y conductor del programa La Conversa de Fin de Semana, señaló que lo conoció como vecino, como jefe comercial y como jefe de planeación, y que era «un hombre de trato afable y reconocido en distintos sectores de Quilichao, especialmente en el barrio Belén, donde residía su familia y donde todos lo apreciaban».
Deja a su madre, doña Irma, a su hermano Fernando, a su esposa Alba y a dos hijas.
Lo que dijo el día antes de morir
La entrevista que Milton Penagos concedió a Diego Luis Carabalí el martes 21 de abril se convirtió, con su muerte, en un documento de una gravedad inusual. En ella describió con precisión técnica y sin eufemismos la situación de Emquilichao.
Sobre sus funciones, explicó que su trabajo involucraba «todo lo que tiene que ver con la facturación de los servicios, con el tema de atención al usuario, peticiones, recursos y el procesamiento de toda la información que tiene que ver con el recibo que le llega a su casa al cliente. Involucrando consumos, tarifas, precios, recaudos, soluciones de problemas».
Sobre la crisis de la empresa, fue directo: «Emquilichao está atravesando una crisis muy complicada”. Explicó que el margen operacional de la empresa, que debería estar entre el 10 y el 15 por ciento, se encuentra en el 3 por ciento. Atribuyó ese deterioro a una combinación de factores: el encarecimiento de insumos y salarios después de la pandemia, el rezago en la indexación tarifaria, una cartera que se duplicó durante ese período, pasando de 1.600 millones a cifras mayores porque la gente dejó de pagar, y una deuda heredada de casi 1.300 millones de pesos que hoy se ha reducido a aproximadamente 650 millones.
Sobre el crecimiento del municipio y sus implicaciones para el servicio de agua, advirtió que Santander de Quilichao crece al doble del promedio nacional. Mientras Colombia crece a poco más del 3 por ciento, Quilichao lo hace a más del 6. La empresa supera hoy los 25 mil usuarios y registra entre 700 y 800 nuevas conexiones al año. Frente a ese crecimiento, Penagos señaló que voces al interior de la empresa consideran que el problema central no es traer más agua sino corregir las pérdidas internas. Es más, «Tenemos dos o tres asentamientos que están gastando agua, pero no se les está midiendo, no se les está cobrando, no sabemos cuánto están gastando. Tenemos estimados que hay más de 3 mil familias en esa condición».
Sobre el servicio de aseo, identificó otro nudo crítico: la administración anterior amplió la cobertura a veredas como San Pedro, San Antonio, El Llanito y Mondomo, pero no cancelan el servicio o lo que pagan los usuarios no cubre el costo de trasladar los residuos hasta Yotoco.
Sobre el nuevo gerente, Leonel Barrero Cuéllar, habló con respeto y matices: «Leo sabe que llega a una empresa con muchas dificultades, en el marco de una crisis, en medio de una discusión de las dos organizaciones sindicales que hay al interior de la empresa». Las dos organizaciones son Sintraemsdes, presidida por Guillermo Aguilar, y Sintraemquilichao, presidida por Carlos Andrés Cano. Penagos reconoció que el nuevo gerente logró sentar a todos los actores en la mesa y apaciguar un ambiente laboral que calificó como «casi que insostenible».
Sobre las denuncias que él mismo impulsó, fue enfático: «El año pasado defendimos a los trabajadores del atropello, del maltrato y de los malos manejos. Defendimos la empresa y entonces fuimos señalados. Hicimos unas denuncias por irregularidad en temas de contratación y que hoy ya dieron unos resultados. Hay unos informes preliminares que indican cosas».
Esas palabras, dichas el día antes de su muerte, pesan hoy sobre cualquier investigación seria del crimen.
Un patrón que la Defensoría ya había advertido
El asesinato de Milton Penagos ocurre en ambiente y escenario de riesgo previamente advertido. La Defensoría del Pueblo había emitido dos alertas tempranas que incluyen a Santander de Quilichao con llamados urgentes a la acción del Estado.
La Alerta Temprana 013 de 2025 señala que la imposición de normas y otras formas de gobernanza ilegal por parte de grupos armados representa un riesgo permanente de violación a los derechos de la población. La Alerta Temprana 036 de 2023 advierte sobre la expansión del control territorial de grupos armados, los ataques con explosivos y ráfagas de fusil en zonas pobladas como Mondomo, el riesgo inminente de homicidios selectivos contra líderes y la instrumentalización de menores para actividades ilegales. Ambas alertas exigen una intervención estatal urgente que combine seguridad con inversión social.
El asesinato de Milton Penagos se suma al de Mariela Reyes Montenegro, dirigente del sindicato Sintraemsdes y secretaria de la Mujer en la Junta Directiva del Sindicato, trabajadora de Emquilichao por más de veinte años, quien fue víctima de feminicidio el 2 de enero de 2023. Ese crimen permanece impune.
Dos sindicalistas de la misma empresa. Dos crímenes. Una empresa pública en crisis. Una ciudad que acumula homicidios selectivos con una regularidad que ya no sorprende a nadie.
#SOSCauca
El asesitanto de Milton Penagos no puede quedarse en lamentaciones y notas de estilo, la @FiscaliaCol y la @PoliciaColombia deben a la mayor brevedad esclarecer este hecho y judicializar. No es la impunidad, ni el silencio la que nos sacará de este “agujero negro” en… https://t.co/WwseuTmWyB— Oscar Campo (@1oscarcampo) April 22, 2026
Las voces de Quilichao
Omar Orlando Tobar Tróchez conectó el crimen con la entrevista de la víspera con una claridad que muchos en la ciudad comparten, pero pocos se atreven a escribir: «Milton, apenas hace unos días, tuvo el valor de salir en un medio local para hablar sobre presuntos malos manejos al interior de la empresa donde laboraba. Y es que, al parecer, en Quilichao no se puede vivir con la tranquilidad que merecemos. Los homicidios selectivos, casi que diarios, y la zozobra permanente se han vuelto moneda corriente».
La Alcaldía de Santander de Quilichao, liderada por el ingeniero Luis Eduardo Grijalba Muñoz, emitió un comunicado de condolencias y llamó a las autoridades competentes a actuar «con celeridad y rigor» para el esclarecimiento de los hechos. Instó al Gobierno Nacional a atender con urgencia la situación del Cauca.
Andrés Sadovnik cerró su homenaje con una frase que resume lo que muchos sienten esta tarde en Quilichao: «Hay personas que se van… y hay otras, como Milton, que se quedan para siempre».
La pregunta que queda
Milton Penagos habló públicamente antes de morir. Denunció irregularidades. Nombró actores. Describió una empresa en crisis con informes preliminares que, según sus propias palabras, «indican cosas». Al día siguiente lo mataron en su casa.
Las autoridades tienen ahora la obligación de responder una pregunta que Quilichao entera se hace esta tarde: ¿qué dijo Milton Penagos que no debía decir, y quién decidió que no podía seguir diciéndolo?




One comment
eruditojr
miércoles 22 abril, 2026 a las 9:58 pm at 9:58 pm
¡Que impotencia!
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