APARECIÓ LA DIOSA


APARECIÓ LA DIOSA

De repente apareció la diosa
Indiferente al ruego humano
Quieta
Mirada extática
Ajena al paisaje
Y al viento que elevaba su cabello
¡Qué pensar
Qué decir de su hondo enigma!
Inútil esperar su brazo de oro
Su cuerpo virgen
Sus palabras de montaña alta
Su poder ensimismado
Allá donde no vamos nunca
Donde existen los misterios
Un camino largo no basta
Para contemplar su espera
No la conocía
No llegué a conocerla
Era inmenso el sortilegio
Caravana del silencio
Mudez alta
No habrá un secreto
Desvelado por su boca
Ni dirá el día de mi partida
De mi propia muerte
De mis pies helados
De mis ojos lagos
**RVQ**
************************
Otras publicaciones de este autor:




