Alcaldías y concejos

En verdad, las administraciones locales son más susceptibles de visibilidad que las regionales. La geopolítica municipal permite mayor acercamiento entre gobernantes y gobernados. Cuando se realizan obras en beneficio de las comunidades éstas se hacen más evidentes en las localidades. A los alcaldes les compete hacer sus propias gestiones en todos los niveles y ante todas las instancias; gestiones y acciones que puedan traducirse en el mejoramiento de las condiciones de vida de la gente que representan. Ello indiscutiblemente exige compromiso social y liderazgos. Hay que mantener la filosofía de que cuando se administra un municipio se heredan sus problemas. Los mandatarios locales tienen la fortaleza del acercamiento a las comunidades para conocer sus problemáticas que validen un compromiso colectivo en la solución de las mismas. En vivo y en directo se pueden exponer y tramitar los problemas expuestos por los gobernados. Resultan necesarios y convenientes los informes permanentes a la opinión pública por parte de las alcaldías para exponer alcances y limitaciones; práctica que vienen realizando algunas administraciones para darle un tinte de democracia. Si las alcaldías no tienen la precaución de emitir tales informes se corre el riesgo de sufrir desgastes que se extienden a las comunidades. Dar la cara en las comunas o en los escenarios populares es importante, pero todo no se puede limitar a ello porque las gentes quieren soluciones concretas y no tan demoradas.
El papel de los concejos municipales puede resultar valioso a la hora de la defensa de intereses colectivos y para ello es indispensable, además del compromiso social, el conocimiento profundo del sentido de ciudad y sus problemáticas. En algunas ciudades los concejos sólo se hacen visibles cuando posan de dispensarios de condecoraciones pero no más. Poco muestran en control político y en interés por la problemática que se agudiza cada vez más. Por eso las improvisaciones no faltan. En no pocos municipios colombianos tanto alcaldes como concejales demuestran poco conocimiento en administración pública, lo que hace necesaria una permanente capacitación que en muchas ocasiones la ESAP les ofrece. Enfatizamos, no basta prepararse para ganar las elecciones sino que hay que estar preparados sobre todo para gobernar, administrar y legislar. La inexistencia de verdaderos proyectos de ciudad dificulta la administración pública.
Son grandes los retos de las alcaldías en materias de seguridad, saneamiento básico, servicios públicos, vivienda, salud, educación, trabajo, espacio público, movilidad, cultura ciudadana, etc. Los alcaldes solos, poco pueden hacer, es necesaria la integración consciente de las comunidades y de las otras instancias de poder político y económico. Buenos concejos municipales pueden hacer más activas y efectivas las administraciones. Hay municipios que en lugar de evolucionar involucionan. Pasan de pobres a miserables y esta situación angustia. En estos casos, vale la pena preguntarse: ¿Dónde están los mandatarios locales, los concejales y los diferentes sectores de la denominada sociedad civil?
Muchos sectores ciudadanos reclaman obras pero cuando los alcaldes las emprenden, vienen las críticas y las inconformidades. Hay que tener paciencia si queremos ver la ciudad organizada, ya que no faltan las incomodidades e imprevistos de todo orden. Todo esto es cierto. Pero también es cierto, que es necesario que improvisaciones e incomodidades no se eternicen para así ahorrarles el desespero a las comunidades. No hay que olvidar que a toda obra de importancia no le faltan enemigos y detractores. Surgen muchos críticos pero no proponen nada. Ni hacen ni dejan hacer. Es difícil tener contento a todo el mundo y los alcaldes deben saberlo de antemano para evitar desanimarse. Si las obras se realizan relativamente en el tiempo necesario y convenido, las cosas serían a otro precio. Obras suspendidas o inconclusas desdicen de las administraciones. Entre menos improvisación más acción y más credibilidad.
Coletilla: El periódico Proclama Norte del Cauca, acaba de cumplir 30 años de meritoria existencia. Tres décadas de periodismo serio y responsable que ha brillado con luz propia en el periodismo regional y nacional. La meritoria empresa periodística liderada por Don Alfonso Luna Geller, director, es fruto del empuje, del constante esfuerzo, de la capacidad para sortear momentos difíciles que nunca faltan en el ejercicio del mejor oficio del mundo. Su tesón en la defensa del bien público, en la apología permanente de la verdad y de los ideales democráticos, le han significado múltiples felicitaciones, aplausos y merecidas condecoraciones. Estamos seguros que Dios le permitirá seguir con la cabeza erguida en el desempeño de un periodismo que cada día requiere mayor sensibilidad social. Por compromisos laborales no pudimos asistir a las diferentes actividades programadas para conmemorar los cumpleaños del periódico y que su director tuvo la generosidad de invitarnos, pero le estuvimos acompañando desde el corazón. Agradecemos también su enorme gentileza de habernos permitido participar desde nuestra condición de columnista en su prestigioso periódico.




