Denuncian deserción por cambio inconsulto de estructuración, competencias y titulación de curso técnico.
Se matricularon en el programa “Técnico en formulación y gestión de proyectos agropecuarios”, y resultaron en el de “Técnico en proyectos agropecuarios” estudiando para “trabajadores o administradores de finca”.
Un grupo de 35 estudiantes del SENA que accedió a las primeras convocatorias abiertas en este año 2015, luego de estudiar la oferta que tenía esta entidad para Santander de Quilichao y municipios aledaños, decidió matricularse en el curso “Técnico en formulación y gestión de proyectos agropecuarios”, como opción para luego laborar “con altas calidades laborales y profesionales que contribuyan al desarrollo económico, social y tecnológico de su entorno y del país, en las tecnologías de formulación y gestión de proyectos agropecuarios, basado en las oportunidades y necesidades del sector”.
Los estudiantes tras verificar requisitos, proceder a la inscripción, presentar la prueba de selección, y ser admitidos, se matricularon. En el mes de abril del presente año iniciaron actividades académicas. Dos semanas después el gestor del curso, Cristian Fabián Zúñiga Bermúdez, les comunicó que el curso formativo cambió y que deberán prepararse para ser, no lo previsto, lo que llenaba todas sus expectativas, sino para ser “técnicos en proyectos agropecuarios”, algo muy distinto, pues terminarían como “trabajadores o administradores de finca”, a pesar de que en el grupo hay profesionales en diferentes carreras que necesitan capacitarse es en formulación y gestión de proyectos agropecuarios.
“El técnico en proyectos agropecuarios está en capacidad de manejar y administrar las operaciones y faenas de una finca, parcela o granja, labores culturales de la explotación agropecuaria, mercadea los productos de una finca, trabaja de forma independiente y son empleados por fincas y granjas, asunto en el cual no estamos interesados”, dijo a Proclama del Cauca la zootecnista Virginia Gómez Hurtado, quien además manifestó: “hemos clamado ayuda y apoyo a las directrices del SENA a nivel local y regional, pero hasta el momento hemos tenido dos visitas del coordinador Osias Mosquera, quien se ha comprometido en ayudarnos a solucionar esta y otras falencias existentes, pero hoy al encontrarnos a escasas cuatro semanas de culminar nuestra etapa formativa aún no tenemos ninguna solución frente a nuestro perfil. Iniciando esta labor educativa éramos 35 estudiantes, entre los que se encuentran recién salidos de su secundaria que ven en esta formación su única posibilidad de surgir y ser potenciales actores de progreso en sus comunidades; tenemos presencia de las diferentes etnias que interactúan en nuestro municipio, además de integrantes de veredas de la zona panelera, cabildos, miembros de la Fundación Semilla Viva y aprendices procedentes de Guachené, Caloto, entre otros. Debido a esta situación se ha venido presentando alta deserción y solo continuamos 15 aprendices. Pero no hemos tenido una respuesta precisa ante el percance emanado por la institución”.
Se supo que el 23 de septiembre de 2015 se realizó una reunión en las instalaciones de la sede del SENA en Santander de Quilichao a la cual asistieron los aprendices, el coordinador académico del Centro Agropecuario, Regional Cauca, Osías Mosquera; el coordinador académico de la sede de Santander de Quilichao, José Antonio Mejía; y el instructor SENA, Darío Montufar, reunión en la cual se hizo énfasis, por parte de los estudiantes, en que el perfil de salida será para administrar fincas, con lo cual no están de acuerdo, manifestando que se sienten defraudados, porque se matricularon para formular y evaluar proyectos. Se propuso desarrollar otras metodologías aplicadas al sector en formulación de proyectos como la MGA y reforzar otros temas concordantes.
La estudiante Katherine Cadena sostuvo que “la metodología pedagógica de trabajo del SENA es un total desajuste y con los aprendices se han cometido errores garrafales, que no tienen por qué pasar, si se supone que hay un equipo técnico y unos directores y coordinadores que supervisan y direccionan”; y ratificó que “las metodologías impartidas deben ser orientadas a la formulación de proyectos”. Por su parte, Gladys Amanda Erazo manifestó su inconformidad con el curso: el programa le ha parecido un relleno del SENA y que con ellos “se tapó un hueco, exponiendo el desacierto del proyecto formativo para ganadería, donde la zona norte y el municipio de Santander no es un renglón prioritario, lo contrario a la piña, café y caña”, por lo cual se hizo la sugerencia al instructor líder del curso para cambiarlo, quien adujo que no se podía cambiar porque ya estaba diseñado. Lorena Criollo inició el curso con muchas expectativas de aprendizaje por el reconocimiento que tiene la institución, manifestando que ese tipo de errores cometidos con los aprendices en cuanto al cambio de unas competencias a otras y el mismo diseño del curso, pone en entredicho la imagen y buen nombre de la institución que está representada laboralmente por los aprendices y administrativamente por los funcionarios y planta de instructores, por ello, considera que fueron asaltados en su buena fe y que la solución debe ser acertada e inmediata para no continuar atropellando las expectativas y sueños de los muchachos que están iniciando su vida laboral. Es más, Nilma Diaz evidenció la situación presentada con la instructora de inglés, de quien expresó que “su actitud antipedagógica causó la deserción de algunos compañeros”.
Luego de la intervención de los aprendices, el señor coordinador Osias Mosquera reconoce los errores con este curso, pero advierte que “difícilmente el programa de proyectos agropecuarios, ya no se podría cambiar por cuestiones programáticas en la plataforma Sofía Plus y este asunto no es de su alcance. Sin embargo, acuerda reunirse con el subdirector para la posibilidad de prolongar el programa con un Otro Si y modificar la titulación del curso como tecnólogo con la condición de que los aprendices sostengan 25 personas como mínimo para poderlo desarrollar aproximadamente en 10 meses más”, dice el acta firmada aquel 25 de septiembre.


