Por: Yamil Orlando Mendoza Chacón
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La declaración del señor presidente Santos al conocer el estudio realizado por el DANE con el Censo Nacional Agropecuario, manifestando que vamos para atrás como el cangrejo, en el sector productivo rural – campesino, incrementa aún más la preocupación que he venido sosteniendo durante muchos años en forma privada y pública (Proclama del Cauca), respecto al manejo desinteresado y despreocupado de las políticas nacionales que tienen que ver con este sector, las cuales son promulgadas con un total desconocimiento de la realidad; políticas que en su momento he criticado, por ejemplo, la famosa Ley 134, que se mencionaba como la panacea para el sector, pues su aplicación llevaría a el renacimiento y recuperación del sector agropecuario, pero en realidad, una política pública totalmente errónea y equivocada.
Para mencionar tomemos algunos datos del estudio: del 40,6% de la tierra para uso agropecuario, solo el 6,3% se encuentra cultivada; la pobreza en el campo es del 44,7%, el 59,7% de los hombres cabeza de hogar apenas terminaron la primaria, solamente el 11% de los productores acudieron a créditos, el 83,3% de los productores carece de maquinaria y lo más grave aún, el crecimiento de la asistencia técnica solo cubre el 10% de las unidades identificadas.
En términos populares, no hemos cogido al toro por los cuernos.
Insisto en algo que no es de mi invención, pero que para los que estamos en el campo conocemos perfectamente; son seis los puntos neurálgicos para convertir al sector en productivo y por ende competitivo: investigación, transferencia de tecnología, financiación, comercialización, industrialización e infraestructura.