Se entregó general que estaría implicado en la masacre de El Nilo

El oficial Fabio Alejandro Castañeda llegó en la noche del martes a las instalaciones Cespo de la Policía Nacional en Bogotá, para responder por las acusaciones en la muerte de 20 indígenas en el Cauca.
La decisión del general se dio luego de que conociera una orden de medida de aseguramiento en su contra por la investigación que se adelanta por su presunta participación en la masacre de El Nilo, hechos ocurridos el 16 de diciembre de 1991 en la hacienda El Nilo de Caloto, (Cauca) donde 20 indígenas de la comunidad Guataba fueron asesinados.
En el mes de agosto de 2014, el Consejo de Estado dio a conocer el fallo en el que encontró responsables a los oficiales Castañeda, entonces capitán en 1991, y el mayor Jorge Enrique Durán Argüelles, quienes deberán “reintegrar a la Nación-Ministerio de Defensa, Policía Nacional, en porcentajes iguales al 40% del valor de las condenas impuestas en la presente sentencia”.
Además, los magistrados informaron que se “estimó que pese a que los mencionados oficiales fueron absueltos por la justicia penal militar y la Procuraduría Delegada para los Derechos Humanos existían graves indicios para responsabilizarlos de los hechos y para condenarlos al pago de los perjuicios causados, en virtud del llamamiento en garantía formulado por la entidad demandada y el Ministerio Público”.
En el fallo se le dio credibilidad a los testimonios “rendidos dentro del disciplinario y penal por Leonardo Peñafield Correa y Edgar Antonio Arévalo, quienes confesaron su participación en los hechos ocurridos en Caloto, Cauca”. Estas dos personas señalaron que el entonces capitán Castañeda participó en la masacre de los indígenas.
La llamada masacre de El Nilo es uno de los casos más recordados en el Cauca y ha sido objeto de un pronunciamiento por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que estudió el hecho.
Al entonces capitán Castañeda, quien era comandante de la compañía antinarcóticos de la Policía en Santander de Quilichao, lo señalan de “haber comandado uno de los grupos que participó en la masacre, el cual estaba integrado por un número aproximado de once policías que llegaron al sitio de los hechos portando sus armas de dotación oficial, vistiendo arneses, botas de campaña y cubriendo sus rostros con pasamontañas”.
La Corte Suprema de Justicia reabrió el caso del general Castañeda que habría prescrito en 1999 a favor del oficial, a partir del 2014 se adelantó un nuevo proceso por la presunta comisión de los delitos de homicidio agravado en concurso homogéneo y heterogéneo con homicidio en grado de tentativa, porte ilegal de armas de uso privativo de la Fuerza Pública y daño en bien ajeno.




