LA AGRESIVIDAD DE LAS PALABRAS


@Juan_Jose_Munoz
Nosotros siempre buscamos la aceptación y el reconocimiento de las personas que nos rodean o comparten nuestro diario vivir. La manera y el uso apropiado o inapropiado de nuestras palabras, el tono y los gestos, son fundamentales para obtener una respuesta positiva o negativa de quien nos escucha.
Cuando tenemos un tono de voz agresivo hacia las personas, obviamente la respuesta no será nada agradable, estas situaciones se han vuelto muy comunes en la vida de los colombianos.
En ocasiones el trabajo, los problemas familiares y muchas cosas más, crean situaciones que se convierten en conflictos, en un mal rato para una persona, o incluso llegando a un punto en el que las personas que nos rodean, se alejan por culpa de nuestra agresividad verbal.
Constantemente, caemos en el error de utilizar la palabra para agredir a otros como una forma de tomar el control de la situación, no nos escuchamos y no aceptamos nuestros errores, perdemos la esencia y la magia que nos caracteriza y nos hace únicos ante las demás especies, la posibilidad de comunicarnos, entendernos, dialogar y resolver nuestras diferencias razonablemente.
Recordemos, las palabras hacen al hombre y son la base del diálogo y la buena comunicación con las personas que están a nuestro alrededor y son parte fundamental de nuestra vida.
Señoras y señores, los invito a no usar la agresividad en el lenguaje en su diario vivir, comuniquémonos y no utilicemos “la palabra” como herramienta destructiva, demos importancia y corrijamos los errores que los demás pueden notar en nuestra forma de hablar; como dicen las campañas de tolerancia en nuestro país “contemos hasta diez” y evitaremos problemas.
Recordemos, nosotros, los seres humanos, debemos controlar el lenguaje inapropiado para que en un futuro podamos ser reconocidos en la sociedad como personas cultas, honorables y respetuosas.
Demos diariamente una buena impresión a la hora de hablar, “pensemos, luego hablemos”, recapacitando siempre que las palabras son armas poderosas que dejan una buena o mala impresión de lo que somos ante los demás.
Finalmente, quiero evocar que la comunicación inculcada desde nuestra casa como herramienta para solucionar diferencias y profundizada en el colegio, son fundamentales en nuestro proceso formativo, ya que si existe un emisor, un receptor y un mensaje como elementos de la comunicación podremos resolver los diferentes desafíos en nuestra vida; pero es necesario entender que la forma como nos dirigimos y empleamos las palabras hacia los demás es fundamental, para poder hablar de procesos de comunicación.
Pongamos en práctica lo que hemos aprendido con la experiencia en nuestra relación con los demás y demos ejemplo para que se vuelva realidad la tolerancia, la paz y la buena educación en nuestro hermoso país.



