Cuando el alcalde de Miranda, Walter Zúñiga Barona, aprobó la realización del primer campeonato de fútbol sala femenino en el municipio, jamás imaginó que el deporte en esa disciplina mejoraría la economía para decenas de familias, que ven cómo diariamente su situación financiera ha ido en alza gracias a las jugadas de las cristianas, las messis y otros nombres de reconocidos futbolistas que cambiaron del género masculino al femenino, pues ahora son usados por las magas del balón que diariamente después de las 6 y 30 de la tarde en la que se llamaba plazoleta Nissar Bonilla y hoy rebautizada La Bombonera, entretienen a toda la comunidad.
Por los menos 800 personas entre adultos y menores llenan desde las primeras horas de la noche las graderías para no perderse detalles de las tácticas empleadas por los entrenadores y las afamadas jugadoras que llegan a las 200 deportistas, representando a 12 equipos de los diferentes sectores del municipio.
Para el mandatario local, Walter Zúñiga Barona, el campeonato ha sido un éxito pues además de generar sano esparcimiento, es la lucha del estado para brindar oportunidades a las familias de alejar a los menores del conflicto armado y la drogadicción, generando calidad de vida entre los habitantes.
Sin embargo, para los gustos no hay disgustos, pues varios de los espectadores se olvidan de las jugadas, tácticas y goles, y se dedican a observar las curvas de las mujeres futbolistas y ellas antes de salir al campo, aprovechan el espejo para arreglar su cabello, maquillar sus labios y uno que otro retoque para no pasar desapercibidas en el juego, todo esto previo al calentamiento obligado para evitar lesiones.
El primer campeonato de futbol sala “Alcaldía de obras”, realizado con el apoyo de la Policía de Miranda, finalizará en marzo, mientras tanto el rating de los canales nacionales, los seriados, novelas y noticieros, bajarán por lo menos en el norte del Cauca, donde el fútbol del llamado sexo femenino entretiene a las familias mirandeñas.
