Del aislamiento a la integración, nuestro Cauca pendiente

Del café a la política,
Gerardo Montenegro plantea la ruta para la región del futuro

Después de más de tres décadas vinculadas a la caficultura colombiana, Gerardo Montenegro Paz regresó al Cauca con una experiencia que supera ampliamente la producción de café.
En entrevista con Alfonso Luna Geller, director de Proclama del Pacífico, el ingeniero agrónomo habló sobre su trayectoria profesional, el crecimiento de la caficultura caucana, el trabajo con comunidades indígenas y afrodescendientes, la necesidad de conectar las regiones del departamento y el liderazgo político que distintos sectores comienzan a reconocerle.
Montenegro recordó su experiencia de doce años en la Sierra Nevada de Santa Marta, Cesar, La Guajira y sur de Bolívar. Allí comprendió que Colombia reúne distintas formas de producir café y que cada territorio exige una relación diferente entre economía, cultura y organización comunitaria. Esa experiencia posteriormente influyó en el trabajo realizado en el Cauca con comunidades indígenas y en la construcción de una caficultura adaptada a las particularidades sociales y culturales de cada territorio.

Uno de los ejes de la entrevista fue precisamente el reconocimiento de los saberes tradicionales. Montenegro explicó que la agronomía tuvo que dialogar con conocimientos indígenas, afrodescendientes y campesinos, experiencia que condujo también a la creación del Centro de Innovación Social de la Caficultura junto con la Universidad del Cauca.
La conversación abordó igualmente la transformación productiva del departamento. Durante su gestión en el Comité de Cafeteros se promovió la Denominación de Origen Café del Cauca, obtenida en 2011, y posteriormente una estrategia de promoción internacional que permitió relacionar directamente productores con compradores internacionales.
Montenegro sostuvo que detrás de cada café existe una familia, un territorio y una historia, y destacó la evolución del consumidor colombiano hacia cafés de origen y de mayor calidad.
La entrevista cambió posteriormente de escala para concentrarse en el futuro del Cauca.

Montenegro señaló que el departamento continúa profundamente fragmentado territorialmente y que las zonas más apartadas padecen deficiencias en vías, centros de acopio, cadenas de frío y otros servicios indispensables para desarrollar actividades productivas. También afirmó que la violencia está vinculada con una presencia estatal insuficiente y poco sostenida en numerosos territorios.
Uno de sus planteamientos más fuertes estuvo relacionado con la costa Pacífica caucana. Montenegro cuestionó que el Cauca no tenga salida al océano y, al mismo tiempo, permanezca desconectado de Guapi, Timbiquí y López de Micay. Desde su perspectiva, cada región posee potencialidades propias y requiere una estrategia de desarrollo construida desde esas particularidades.
La conversación entró finalmente en el terreno político.

Ante las preguntas sobre una eventual aspiración a liderar el departamento, Montenegro evitó hacer un anuncio electoral y señaló que actualmente adelanta conversaciones con diferentes sectores. Su propuesta se concentra en construir acuerdos mínimos entre dirigentes políticos, comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, empresarios y demás sectores sociales alrededor de una visión compartida del Cauca.
El cierre dejó sintetizada buena parte de su pensamiento: la paz requiere inversión territorial, oportunidades económicas, articulación social y confianza de los propios caucanos en las capacidades del departamento. Montenegro invitó a convertir la diversidad, la producción y el talento regional en una construcción colectiva capaz de ofrecerle al Cauca una perspectiva diferente de futuro.
La entrevista completa a continuación:



