Ingenio La Cabaña enfrenta paro y crisis financiera.
El Ingenio La Cabaña, ubicado en Guachené y con influencia laboral en Puerto Tejada, Padilla, Corinto, Villa Rica y Santander de Quilichao, atraviesa una de las coyunturas más complejas de su historia empresarial. Trabajadores de las áreas de cosecha, fábrica, molienda y talleres agrícolas iniciaron cese de actividades ante el retraso en el pago de tres quincenas, afectaciones en aportes a seguridad social y el envío de personal a vacaciones no remuneradas.
La empresa, que cumple 80 años de operación en el norte del Cauca y sur del Valle del Cauca, fue admitida en mayo de 2024 al proceso de reorganización empresarial bajo la Ley 1116 por parte de la Superintendencia de Sociedades, tras acumular deudas que superan los 1,26 billones de pesos. La medida busca evitar la liquidación y permitir la renegociación de pasivos.
Fuentes sindicales informaron que la compañía anunció el pago parcial del 70 % de una quincena en las próximas horas, mientras se espera un diálogo entre el gerente general, Luis Enrique Saavedra Pardo, delegados del Ministerio de Trabajo y representantes de los sindicatos para evaluar la situación financiera y laboral.
La crisis no solo impacta a más de 1.300 trabajadores directos y 1.500 indirectos, sino también a pequeños cultivadores de caña, proveedores y municipios cuya economía depende de la actividad agroindustrial. En 2023, el ingenio ya había desvinculado a más de 570 empleados como parte de ajustes operativos.
En julio de 2025 se registraron protestas de colonos afrocolombianos de Guachené por retrasos en pagos de caña entregada. A ello se suman tensiones relacionadas con tierras, seguridad jurídica e incertidumbre gremial sobre el futuro de la planta.
La compañía, fundada por Moisés Seinjet, pionera en cogeneración de energía desde 1995 y beneficiaria de la Ley 218 de 1995 o Ley Páez, mantiene un plan de transformación organizacional. Sin embargo, la falta de liquidez y el deterioro de la confianza laboral mantienen en alerta a la región.
Diversos sectores advierten que un eventual cierre aumentaría la concentración del mercado azucarero en manos de grandes ingenios del Valle del Cauca, con consecuencias económicas y sociales para el norte caucano.
El desarrollo del diálogo entre empresa, trabajadores y autoridades será determinante para definir el futuro inmediato del complejo agroindustrial.