Las manos prodigiosas de un artesano


El origen del pesebre navideño
En diciembre, los hogares se llenan de alegría y tradición. El pesebre navideño, originado en 1223 por San Francisco de Asís en Greccio, Italia, se convirtió en símbolo universal. La escena inicial con una mula, un buey y personas se transformó en esculturas de madera, arcilla, yeso y cera. Con el tiempo, la práctica se extendió por Europa y llegó a América gracias a los misioneros, consolidándose en Colombia como una de las expresiones más arraigadas de la Navidad. Historia del pesebre según Vatican News
El artesano de Bolívar, Cauca

Sigifredo Velasco Hernández, nacido en un hogar humilde de Alfredo y Obdulia, dedica cada año su talento a construir un pesebre monumental. Tras cumplir sus turnos como vigilante del palacio municipal de Bolívar, trabaja en las noches durante tres meses para dar vida a esta obra. Su pesebre incluye personajes como obreros, leñadores, pastores, lavanderas y arrieros, todos con movimiento gracias a piñones, motores y cableado diseñados por él mismo.
Diez años de tradición y concursos

Desde hace diez años, Velasco Hernández arma este gigantesco pesebre, obteniendo primeros lugares en concursos locales y reconocimiento de visitantes. Afirma que cada año busca perfeccionar técnicas, inspirado en la humildad del nacimiento de Cristo recreado por San Francisco de Asís. Su obra ha despertado interés en comunidades vecinas, que le solicitan asesoría para replicar estas representaciones con elementos bíblicos y escenas adicionales.
La tradición que une generaciones

Conocido cariñosamente como “Sigi”, el artesano recuerda que diciembre es el mes más esperado en Bolívar. Las familias se reúnen para elegir el lugar del pesebre, decoran con materiales reciclados, luces y estrellas, y transmiten la tradición a los niños. Velasco invita a mantener viva esta práctica como símbolo de unión, amor y celebración.
Otras publicaciones de Jesús Alberto Aguilar Guerrero en Proclama del Pacífico:




