Tribunal define el futuro judicial de Álvaro Uribe

Tribunal define el futuro judicial de Álvaro Uribe/
Este martes, 21 de octubre de 2025, la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Bogotá dio inicio a la lectura del fallo en segunda instancia contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, condenado en primera instancia por los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal.
La diligencia comenzó a las 8:00 de la mañana y se desarrolla de forma virtual. En ella, los magistrados determinarán si confirman, modifican o revocan la sentencia que impuso al exmandatario una pena de doce años de prisión domiciliaria.
De acuerdo con la acusación de la Fiscalía, Uribe Vélez habría promovido una estrategia de manipulación de testimonios de exintegrantes del Bloque Metro, grupo paramilitar activo en Antioquia en los años noventa. Según el expediente, el objetivo era conseguir retractaciones que favorecieran su defensa frente a las denuncias del senador Iván Cepeda, víctima reconocida dentro del proceso.

Durante el juicio, la fiscal primera delegada ante la Corte Suprema de Justicia, Marlene Orjuela, presentó más de treinta y cinco testimonios. Estos, según la sentencia de primera instancia, evidenciaron una “acción sistemática” para interferir en las decisiones judiciales y alterar declaraciones bajo juramento.
La defensa del senador Cepeda, representada por el abogado Reinaldo Villalba, sostuvo en los alegatos finales que el expresidente habría diseñado una estructura orientada a fabricar pruebas falsas y manipular testigos, lo que constituiría un grave atentado contra la administración de justicia.
La audiencia de segunda instancia, seguida en tiempo real por medios nacionales e internacionales, se considera uno de los momentos judiciales más significativos de los últimos años. Además de su dimensión jurídica, el resultado tendrá repercusiones políticas directas, especialmente de cara a las elecciones de 2026.
De confirmarse la sentencia, Álvaro Uribe Vélez se convertiría en el primer expresidente colombiano con condena penal ratificada en segunda instancia. En caso contrario, la decisión abriría un nuevo escenario para su colectividad y su papel en la escena pública.
El fallo del Tribunal Superior de Bogotá marcará un punto decisivo en la historia judicial y política reciente del país.



