Las botellas de licor adulterado encontradas en Cali iban a ser distribuidas en locales comerciales durante los días festivos de Semana Santa.

Un operativo conjunto entre la Seccional de Investigación Judicial y el equipo de Rentas Departamentales de la Gobernación del Valle permitió la incautación de 2,630 botellas de licor adulterado en el centro de Cali, en una bodega utilizada como punto de acopio ilegal.
La acción se adelantó en medio del refuerzo de controles por la temporada de receso escolar y festividades de Semana Santa, períodos durante los cuales aumenta el consumo de bebidas alcohólicas.
En total, fueron decomisadas 1.083 unidades de aguardiente, 896 de ron, 452 de whisky y 199 de tequila, todo con alteraciones en su composición química y etiquetado.
Según los peritajes preliminares, se trata de bebidas elaboradas con alcoholes no aptos para el consumo humano y otros compuestos tóxicos, lo que representa un riesgo grave para la salud pública.
Las autoridades advirtieron que la ingesta de estos productos puede provocar daños neurológicos, hepáticos, fallos orgánicos y, en casos severos, la muerte.
Además, recordaron que estos delitos no solo afectan la salud individual, sino que también tienen implicaciones fiscales por la evasión de impuestos al comercio formal de licores.
La Gobernación del Valle reiteró el llamado a la ciudadanía para que adquiera bebidas embriagantes exclusivamente en establecimientos autorizados.
Se recomienda verificar las condiciones del envase, el estado de los sellos de seguridad y la autenticidad de las etiquetas.
La denuncia oportuna de este tipo de actividades ilícitas es fundamental para evitar intoxicaciones colectivas y desmantelar redes de distribución ilegal.
El licor incautado será sometido a los procesos técnicos de destrucción conforme a los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias y judiciales.

