BENDITOS EUFEMISMOS VS. LA VERDAD


LICENCIADO, POETA Y COLUMNISTA
Correo electrónico: [email protected]X: @javiergolden_
Siempre se ha dicho que el IDIOMA ESPAÑOL, nuestro bello idioma de Miguel de Cervantes Saavedra, es una caja de Pandora, maravillosa e increíble que permite utilizarlo de mil maneras con el fin de permitir la COMUNICACIÓN en muchos contextos de acuerdo a las circunstancias de los hablantes o usuarios (as) a la manera de una fantástica y mágica LÁMPARA DE ALADINO que se frota para pedir un deseo lingüístico y muchos más.
Tal es el caso concreto y específico de los llamados EUFEMISMOS, palabras y frases que son “manifestaciones suaves y decorosas de ideas cuya franca expresión sería dura y altisonante”, algo así como si esas ideas las expresáramos no tan directas, para bajarles la INTENSIDAD, el VOLUMEN o SU INTENCIÓN COMUNICATIVA, para no molestar a los oyentes, usuarios o destinatarios. Tienen como sinónimos: indirectas, alusión y rodeos.
Al definirlos así, entra en acción el concepto de VERDAD, mejor dicho, se suscita así el conflicto o choque con ella sabiendo que significa: “la conformidad de las cosas, con el concepto que de ellas forma la mente con lo que se siente o se piensa”. Tiene como sinónimos: veracidad, autenticidad, realidad, certeza, fidelidad, evidencia, exactitud, justificación. A propósito de la VERDAD, recordemos a propósito las palabras que un día dijo Jesús: “YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA. NADIE VIENE AL PADRE, SI NO ES POR MÍ. LA VERDAD OS HARÁ LIBRES”.
Recordando el concepto de VERDAD, no olvidemos que fue una clave del Acuerdo para terminar la guerra de La HABANA en 2016, junto con la CONVIVENCIA y la NO REPETICIÓN, habiéndose cumplido sólo parcialmente, en especial con la JEP cuando muchos militares han confesado sus verdades en especial con los llamados “falsos positivos” o ejecuciones extrajudiciales”.
Siguiendo con el tema propuesto sobre los EUFEMISMOS, recordemos lo que comenta el periodista y columnista Demetrio Arabia en columna “TRÁFICO DE INFLUENCIAS”, publicada en El País del pasado sábado 22 de febrero del presente año, cuando muy bien califica a Colombia como cultora del mismo, citando algunos ejemplos clásicos como por ejemplo: el negro se convierte en “afrodescendiente”, el viejo en “adulto mayor”, quitándole la fuerza expresiva y el valor denotativo a las palabras originales, el ladrón se convierte en “amigo de lo ajeno”, el secuestro en “detención ilegal”, el asesinato en “ejecución”, la guerra como “confrontación”, los pobres como “desfavorecidos”, la privatización como “externalización, a la recesión como crecimiento negativo, el aborto se convierte en “interrupción voluntaria del embarazo y “falsos positivos” a las ejecuciones extrajudiciales.
Ahora bien, de acuerdo al tema propuesto en la presente columna de opinión, no estoy de acuerdo con los benditos eufemismos, sabiendo que existen otras formas más populares del llamado lenguaje cotidiano o lenguaje popular, inventado por las misma esencia o alma popular.
CITAS PARA RECORDAR SIEMPRE:
- “LO QUE GOBIERNA A LOS HOMBRES ES EL MIEDO A LA VERDAD”. (HENRY FRÉDERIC AMIEL).
- “LA VERDAD NUNCA DAÑA UNA CAUSA QUE ES JUSTA”. (MAHATMA GANDHI).



