SOCIEDAD DE APARIENCIA


Hacer la lectura de una ciudad con la abundancia de información y datos que suministra, puede hacerse como dice Piero, el cantante, «sentándose en la puerta de un bar , a ver a Buenos Aires pasar y pasar.»
Pero para diferenciarnos de la canción, abordemos mejor la parte de apariencia, pues los actores de la sociedad desarrollan roles previamente ensayados, como el saber caminar, la presentación personal, los ademanes y demás, que muchas veces no son la verdadera identificación de la persona.
Ver a dos mujeres tomadas de la mano o abrazadas por la calle, demuestra que tienen un gran afecto y amistad, pero la realidad podría ser otra, como una muestra de lesbianismo, que se les respeta plenamente en su libertad individual. La comunidad tolera a un par de borrachos bigotudos abrazados en un parque, porque están beodos y no saben lo que hacen, pero puede tratarse de que sean pareja. Alguien puede ir vestido de religioso, con cara de pureza, mientras roba, o viola.
En una oportunidad guerrilleros urbanos se disfrazaron de Hermanitas de la Caridad para adelantar un operativo. Un vídeo musical dice que desde Cali salieron dos monjas, llevando harina para la alimentación de los niños desamparados, pero se trataba de cocaína. Debajo de sus sagrados hábitos llevaban metralletas. La realidad entonces, puede verse pero no con objetividad y plenitud, pues los ademanes, el maquillaje y cosas por el estilo, la distorsiona.



