LA DEFORESTACIÓN EN COLOMBIA


LA DEFORESTACIÓN EN COLOMBIA

A los colombianos se les educaba desde las escuelas primarias en el civismo y el amor por nuestra historia. El amor por el campo, por los paseos a las veredas, por pasar los domingos y las vacaciones en fincas de amigos, junto a los ríos y las quebradas. Y a nadar, pescar, oír los gorjeos de pájaros y el graznido de los patos en las lagunas. Cosas que hoy son especulaciones y conversaciones extrañas para niños y jóvenes.
Que exista hoy un Ministerio del Ambiente es una cosa vana. ¿Para qué? Cada día se oye más que la deforestación en departamentos como el Meta, Vaupés, Guainía, Putumayo, Valle del Cauca, Arauca, Nariño son como el pan de cada día. Hoy los periódicos levantan su voz para solicitarle al Gobierno que cumpla el deber constitucional de preservar el territorio, con sus bosques nativos, con su flora y fauna y sus ríos. Un millón de kilómetros deforestados en nuestra Patria es la noticia más dolorosa que he leído en mi vida.
Dejaré de hablar de amor, de paz, de utopías, de recuerdos, de Poesía, para hablar de deforestación. Para levantar la voz contra este flagelo tan grande como el secuestro, la corrupción, el maltrato a la mujer.
¿En dónde están los alcaldes, los personeros, la policía, el Presidente, los gobernadores, que permiten tal despojo de nuestros recursos naturales? ¿En dónde están los Concejos municipales, las Asambleas, el Congreso que no se oye el control que ejercen ni se ve preocupación por proteger estos bienes que solo tienen hojas verdes, troncos y clorofila en su cuerpo? Ellos no tienen armas para defenderse ni gritan para que alguien venga en su auxilio como una mujer ultrajada…
¿Qué estaba haciendo y cómo estaba devengando, entonces, el Ministro de Ambiente estos meses y años si hoy se destapa la noticia de la deforestación de un millón de kilómetros rapados de nuestro territorio? ¿Qué autoridad culpará y castigará de omisión a nuestros gobernantes? Cómo es que se necesita un reportero de un periódico o la cámara de un noticiero para darnos cuenta de lo que ocurre a nuestras reservas naturales y del mundo?
¿En dónde están la Contraloría General, los personeros municipales, los contralores departamentales? ¿Tanta autoridad nacional, departamental y municipal para nada? ¿Para nada, para nada y para nada?
No sabíamos a qué venían la Primera Ministra Erna Solberg* y el Ministro del Ambiente Ola Elvestuen de Noruega a Colombia. ¿No se preocupan nuestros gobernantes y son las autoridades de otro país quienes tienen que darnos la alerta y traernos auxilios para este desastre ecológico tan grande? No lo habían visto o se habían hecho los de la vista gorda nuestro Presidente y sus subalternos de todo el país.
¿Quiénes habrán tumbado, cortado, mutilado y arrancado de raíz nuestros árboles, echado a zorros, jabalíes, cusumbos, venados, guacharacas, loros, micos, fuera de su habitat? ¿A cambio de qué? ¿Del pago de unas licencias ambientales o de quedarse callados, simplemente? Y que después venga Noruega… con sus euros.
11-04-18 10:58 a.m.



