ORO Y COCAÍNA


Colombia se crea sus propios problemas y para solucionarlos crea otros peores. Este año las torpezas han abundado. Al inefable ministro de Hacienda de Santos y a su obediente alfil, el ministro Arce, se les han ocurridos varias y de tamaño y daño mayúsculos. No solo le metieron a los colombianos en un mismo semestre la RTO (reforma tributaria oligarca) y la ley de licores y el Código de Policía, y armaron la crisis en tiendas y licoreras, peluquerías y cervecerías sino que dictaron el decreto 1102 del 27 de junio mediante el cual decretan la persecución a la producción y comercialización del oro hasta el punto de volverlo casi igual a la cocaína.
Como al MinCárdenas y al presidente Santos no les ha funcionado la estúpida medida de dinamitar las palagrúas de los mineros ilegales, (en vez de decomisárselas y donárselas a los municipios), han dictado este espantoso decreto. Allí, aunque usted no lo crea, le piden tal cantidad de requisitos a quien quiera sacar oro barequeado o de una mina o a quien quiera comercializarlo, que en vez de ponerle control a las minas ilegales obligan a convertir al oro en algo más maldito y perseguido que la cocaína y por ende lo condenan a la clandestinidad.

Es probable que la obsesión de Cárdenas y Arce sea la de conseguir no que los mineros protejan el medio ambiente sino que le tributen al fisco, y como los grandes comercializadores de cocaína están pagando a los proveedores y productores en oro en polvo y en lingotes de oro, por carambola le ponen a la coca el impuesto que no le han podido cobrar nunca.
Pero independiente de la mentalidad alcabalera o ecológica con que se rijan los actos de este par de ministros, por donde se lo mire, sus medidas son más pendejas que un paseo bugueño.
*************************
Audio:
Listen to «oro y cocaina,Gardeazabal ADN,julio 18» on Spreaker.



