5 centavos para el peso

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Mi casi contemporáneo Gonzalo, quien, si conoció el billete de peso y las monedas de cinco y de centavo que nos alcanzaban para mecatear de todo, me saludó con el “nos quedaron faltando cinco centavos”, que se generalizó cada que en la calle nos encontrábamos los nacidos a finales de los 40 e inicios y mediados de los años 50 del siglo pasado.
Así fue como le pasó al Ecuador que no le pudo ganar a Costa de Marfil, con el morrocoy del presidente Noboa en la tribuna, porque el arquero se convirtió en una muralla y además le pegaron cuatro tiros en el palo.
Esta vez se alcanzó una gran remontada de más de tres millones de votos, a pesar de que tocó afrontar el desgaste de cuatro años de gobierno con aciertos y numerosos tropiezos, escándalos de corrupción y que descuidó a la clase media urbana; además de la infinidad de errores cometidos antes de la primera vuelta, cuando el presidente Petro llevaba la iniciativa de la campaña, tal como lo había hecho Uribe con Paloma en el bando contrario, se minimizó el potencial de Abelardo a quien no se hizo caso mientras se concentraban en atacar a Paloma, y se generalizó el anestesiante rumor de que Iván Cepeda iba ganar en primera vuelta y con aire sobrador el candidato punteando en las encuestas se concentró en las manifestaciones en plazas públicas, con discursos previamente escritos, sin aceptar invitaciones a entrevistas en los grandes medios de comunicación ni asistir a debates con los candidatos que no tenían mayores posibilidades y con los cuales, si no se los hubiera menospreciado se pudieron lograr alianzas, descuidando además las invitaciones de influencers y propaganda en las redes sociales ayudada por inteligencia artificial -como si lo hizo la campaña ganadora- y antes de segunda vuelta se perdió una semana valiosa después que el presidente Petro, sin pruebas suficientes, se concentró en denunciar un supuesto fraude electoral y la campaña se enfrascó en peleas tontas por el uso de la camiseta de la selección Colombia y otros detalles que no se pudieron superar en las dos semanas anteriores al 21 de junio.
“Pero mejor miremos el vaso medio lleno”, me dice Gonzalo, “Después de las talanqueras que nos pusieron los del Consejo Nacional Electoral, tanto a la conformación del Pacto Histórico como partido que aglutinó a diferentes movimientos de izquierda, como a la participación de Cepeda en la consulta interpartidista, logramos convertirnos en el partido con mayor número de senadores y representantes a la Cámara y con posibilidades de seguir creciendo fortaleciéndose desde la base y sin depender de camarillas políticas, tanto al interior del partido, como los Benedetti, el clan Torres y Sarabia, más comprometidas en defender sus intereses particulares y de roscas que con la causa popular.
“Para la primera y segunda vuelta, por iniciativa de dirigentes de varios municipios, con sus propios recursos, en municipios como Santander de Quilichao alquilaron una sede desde la que organizaron numerosas reuniones y manifestaciones con diversas comunidades de barrios y veredas. Gracias a trabajos como estos, en el municipio, en la segunda vuelta por Cepeda la votación se incrementó en casi 10.000 votos. Si lo mismo hubieran hecho en las grandes capitales de pronto habríamos conseguido los 5 centavitos que nos faltaron”.
“Si bien, los casi 13 millones de votos que obtuvo Cepeda, no todos son del Pacto Histórico, sí logramos unir a la mitad de colombianos que votaron por el candidato… Para el futuro, si en nuestro trabajo y actividad política seguimos interpretando y representando los intereses y necesidades de la mayoría de la población del campo y la ciudad, gran porcentaje de ellos podrán seguir apoyándonos.
“Pero, en fin… no hay que llorar sobre la leche derramada y el huevo estrellado y hay que seguir analizando los errores para corregirlos y evitar que nos coma el tigre.
“Por lo pronto debemos organizarnos para el 2027, cuando se vienen las elecciones de alcaldes, gobernadores, Concejos Municipales y Asambleas Departamentales, buscando que elijamos a los mejores candidatos, después del estudio de hojas de vida, trayectoria de trabajo comunitario y político y votaciones internas”.
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