12 de octubre, nada que celebrar


Las culturas originarias y milenarias de América Latina consideran esta fecha como una invasión y destrucción de las comunidades indígenas.
La resistencia a desparecer como etnias y la lucha por los territorios ancestrales frente a los usurpadores y las castas dominantes que han gobernado a Colombia desde 1.492 hasta nuestros días.
La oligarquía representada en la iglesia y los terratenientes en permanente persecución a líderes indígenas y comunidades nativas explotadas por los mal llamados “civilizados”.
Desde siempre han estado presentes: la movilización, la reivindicación y defensa del derecho a la tierra, la cultura y la autonomía de las comunidades y su destacada organización. Un ejemplo: La Minga Indígena del Cauca.
12 de octubre, nada que celebrar, porque el pensamiento y la riqueza ancestral están aquí desde hace más de 8 mil años. Lugares sagrados, códices, idiomas, fueron aniquilados por la avaricia y la imposición de los invasores.
Para construir la verdadera historia se debe tener en cuenta la memoria.
Como decía el defensor de nuestras comunidades nativas; Manuel Quintín Lame Chantre: “Para el indígena y su pensamiento, por medio de las leyes de la naturaleza, todo hecho es imborrable y cada día marca en su corazón un recuerdo como el reloj marca las horas”.
12 de octubre, nada que celebrar. Resignifico la memoria porque me niego a callar y olvidar las injusticias. Porque no quiero ser portadora de un alma que no suspenda el baile cuando a la otra le oprime la muerte.




