½ EN SERIO: LA LUKA


½ EN SERIO: LA LUKA

Un inigualado y nunca bien ponderado producto del portafolio bancario local, que ha de reemplazar al malvado peso, es una vieja unidad monetaria popular: La LUKA. Se escribe así, con K, porque esta letra le da un toque de firmeza y prestigio internacional, pese a que se trata de una moneda exclusivamente patoja. Y su símbolo es LK$…
El pueblo caucano no tasa el precio de los artículos y servicios en pesos, a causa de la inestabilidad de nuestro usual billete. La luka, como medida de cambio, es un testimonio de la sabiduría guachernesca.
Para empezar, la luka siempre se cotiza a mil pesos. Lo cual demuestra que los artífices de la economía informal son genios indescubiertos, pues al asignar un valor constante internacional, la canasta familiar siempre será accesible a todas las clases sociales.
Por todas partes relumbra la luka. Al concluir una casual embolada a mis zapatos, pregunté al lustrabotas a cuánto ascendían sus honorarios profesionales.
–Son tres lukitas, doctor –me replicó muy reverente.
Por un momento dudé, pues hacía mucho tiempo no hacía transacciones en lukas –desde mi único viaje a Venezuela-, de modo que le contesté preguntando algo asombrado:
–Tres pesos?
El lustrabotas se impacientó y me aclaró acentuando y alargando la duración de las vocales:
–Treeess miiiil peeesos, doctor.
Con la intención de ahorrarme el ridículo, opté por pagarle con un billete de cinco mil, calculando el monto del regreso: en efecto, me devolvió dos mil pesos.
Este precio de la luka es viejísimo, recordé. En tiempos en que ni siquiera soñaba yo con ir a Venezuela, artículos y productos de uso común se tasaban así:
- Atado de leña: media luka.
- Orinada en inodoro público: un cuarto de luka. Si es con moñona, una luka entera.
- Arepa con sal: 20 barras.
- Un polvo (facial, no de los otros): 10 lukas.
- De los otros: 20 lukas.
- Un tinto: 5 barras.
- Hora de billar: 200 barras.
- Mirar jugar billar: no cover.
- Cerveza: un cuarto de luka.
- Botella de chirrincho: 2 lukas.
- Guandolo fresco: 1 luka.
A estas alturas el lector y los especialistas habrán entendido que la luka tiene sus fraccionarios. Así pues, LA BARRA es un componente decimal de la luka, y equivale exactamente a la milésima parte.
Lo misterioso de la luka y de la barra es que carecen de instrumento físico contante y sonante. Nadie ha conocido hasta ahora un billete de una, diez, cien o más lukas, y de la barra menos. Todo lo cual incrementa nuestra admiración hacia esos artífices de la economía informal, que concibieron la luka y la barra como medio invisible de pago.
Puestas las anteriores y muy necesarias aclaraciones, paso entonces a informar cotizaciones de los productos artísticos habituales en nuestra patoja ciudad:
I: Un poema de Gloria Cepeda Vargas o Giovanni Quesseps: 2200 lukas.
II.- Un poema de Felipe García Quintero: 2000 lukas (Si se trata de un texto con poemas refritos: 100 lukas).
III.- Un poema de Guido Enríquez: 1900 lukas.
IV.- Un poema de Francisco Javier Gómez Campillo: 1800 lukas.
V.- Un poema de Matilde Eljach: 1600 lukas
VI.- Un poema de Hilda Inés Pardo: 10 lukas.
VII.- Un poema de Marco Antonio Valencia Calle o de Edgar Caicedo: 1200 lukas.
VIII.- Por una lukita es fácil conseguir en el mercado local un poema de César Samboní Quintero, uno de Jorge Muñoz o uno de Darío Noguera.
IX.- Un viaje a Venezuela sin ir a conocer a Maduro: 1.500 lukas.
X.- Un viaje a Venezuela con una entradita a conocer a Maduro: 1.000 lukas.
XI.- Un viaje a Venezuela con una entradita a conocer a Maduro sin el pajarito: 500 lukas.
XII.- Un viaje a Venezuela con una entradita a conocer a Maduro con pajarito y todo: $300 lukas.
XIII.- Un recordatorio de Chávez en forma de mirla: LK$50.oo
XIV.- Un recordatorio de Chávez en forma de torcacita: LK$20.oo.
XV.- Un recordatorio de Chávez en forma de loro parlanchín: LK$10.oo
XVI.- Un recordatorio de Chávez en forma de marrano: LK$5.oo
XVII.- Cerebro disecado de un chavista: LK$10.oo
XVIII.- Cerebro de un chavista vivo: LK$5.oo
XIX.- Tabla de multiplicar de Nicolás Maduro (con números dorados donde dice que 7 X 7 = 35): LK$2.oo
XX.- La Biblia de Maduro (con letras doradas donde dice que Jesús multiplicó los penes y los peces): LK$1.oo
En cuanto al trueque, de hondas raíces indígenas y populares, un discurso de Elías Larrahondo se puede intercambiar por cien de Temístocles. Pero si investiga ligeramente en el mercado negro, notará que cien promesas del Pollo López se las cambian por una de Alegría. Por una columna de Dioxógenes Díaz Caracolí, le conceden una suscripción al diario “El Extra” por un año.
Por un retrato de Chávez en forma de gallinazo le regalan “El Extra” por el resto de su vida.
Finalizo elaborando una lista de productos cuyo precio no ha podido tasarse en lukas sino en libras esterlinas: a) un cuento mío (invaluable); b) una narración histórica de Chucho Astaíza Mosquera; c) una caricatura o una acuarela de Darío Noguera; d) Un buen artículo crítico-literario de Donaldo Mendoza. e) Una versión poética del Evangelio por Rodrigo Valencia Quijano. F) Un artículo contestatario de Gloria Cepeda Vargas. G) Una edición completa de Proclama del Cauca
Oigan bien, amantes de la marmaja, la moscarria, el biyuyo, y no especulen con la luka, porque nunca subirá de precio.
Y tengan paciencia hasta cuando les cuente sobre mi viaje a Venezuela.
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*Miembro de la Asociación Caucana de Escritores A.C.E.
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